Las
Secadoras son de construcción enteramente metálica,
en chapa de acero galvanizada de espesores extra reforzados, con
estructura de perfiles de acero laminado, cuya elección responde
a un cálculo resistente realizado por especialistas. Las distintas
partes están unidas por tornillos y/o tuercas, facilitando
su montaje y eventual desarme.
La construcción especial de sus canales de chapa fuertemente
fijados a las paredes de la secadora les da su característica
solidez estructural que permite soportar presiones de viento según
CIRSOC 102.
LO MAS IMPORTANTE: SU CAPACIDAD
La capacidad de carga de una secadora es su punto clave.
De ella depende la cantidad de granos en proceso de secado y por
lo tanto la suavidad del mismo.
Las secadoras poseen la torre de secado de mayor volumen. La carga
se realiza en forma continua en la parte superior. Para asegurar
que la máquina trabaje llena se ha previsto una sección
de depósito en la parte superior que evita las fugas de aire.
Esta sección se suministra con un sistema de alarma acústica
y visual para el caso en que el nivel de cereal llegue a una altura
establecida, en cuyo caso se detiene automáticamente el mecanismo
descargador, el cual se reengancha al recuperarse el nivel de granos.
Para evitar atoramientos se dispone de una salida de seguridad del
exceso de cereal. En la parte inferior un sistema descargador de
compuertas basculantes, permite regular a voluntad la cantidad de
cereal que sale de las secadoras y, por lo tanto, regula también
la permanencia de los granos en contacto con el aire de secado.
El cereal va recorriendo esa torre descendiendo a una velocidad
de pocos centímetros por minuto, girando continuamente y exponiendo
todas sus caras a la acción del aire caliente.
En ningún momento la capa de cereal supera los 150 mm de espesor.
SECADO SUAVE Y ENFRIAMIENTO
La torre de secado está cruzada por canales de chapa en forma
de V invertida, que permiten una íntima mezcla entre el aire
de secado y la masa de cereal.
Los granos siguen un lento recorrido descendente, encontrando sucesivas
corrientes de aire, y exponiendo todas sus caras a la acción
del aire "ávido de agua".
De esta manera el proceso es sumamente lento, permitiendo que la
humedad del grano se difunda lentamente desde el centro hasta la
periferia de cada semilla sin que se produzcan resecamientos ni
rajaduras superficiales. Los granos nunca alcanzan la temperatura
del aire de secado, porque la constante evaporación los mantiene frescos.
Por esta razón, las secadoras realizan un proceso muy parecido
al "secado natural", sin disminución de brillo ni
efectos sobre el contenido de vitaminas, aceites, proteínas,
poder germinativo, etc.. La parte inferior de la torre está dedicada
al enfriamiento, con cuyo efecto se deja los granos estabilizados,
lo que prácticamente elimina la reabsorción de humedad.
Una característica exclusiva de las secadoras es la regulación
de la proporción secado-enfriamiento, la que se hace variar
según la humedad inicial de los granos a la entrada de la
secadora. Modificando la posición de las compuertas reguladoras
se obtiene un mayor aprovechamiento de la unidad, el que se traduce
en más alto rendimiento de secado para granos con alto contenido
de humedad.
El alto rendimiento que caracteriza a nuestras secadoras se obtiene
solamente por el gran volumen de cereal que es contenido por estas
máquinas.
El sistema de construcción de la torre es exclusivo. Consiste
en la división absoluta de la torre de granos en distintas
secciones que hasta el presente ha permitido un control efectivo
de la bajada de granos en forma uniforme eliminando la posibilidad
de sobre secado, recalentamiento y hasta tostado de granos, como
suele suceder en sistemas convencionales.
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